domingo, 17 de mayo de 2009

Las apariencias engañan


Desde hace años la prensa colombiana ha denunciado casos de “falsos positivos”: situaciones en las que inocentes son asesinados al simular ser guerrilleros. Sin embargo estos escenarios empezaron a llamar la atención desde septiembre del año pasado, cuando se descubrió que cerca de 20 jóvenes que habían desaparecido a comienzos de 2008 en la provincia de Soacha, estaban sepultados cerca de la frontera con Venezuela.
El ejército aseguró que se trataba de guerrilleros abatidos en combate, pero el proceso judicial comenzó luego de que los familiares de los jóvenes aseguraran que éstos no pertenecían a un grupo armado y que desaparecieron después de que una persona les ofreciera trabajo en otro lugar del país.


Las investigaciones de la fiscalía han apuntado desde entonces a la existencia de una red dedicada a reclutar a gente de origen humilde para entregarlos a militares que los ejecutaban para ganar reconocimiento de sus superiores o premios, como días de descanso.
Es fundamental recordar que este episodio provocó la renuncia del entonces comandante del Ejército colombiano, general Mario Montoya, uno de los oficiales más cercanos al presidente Álvaro Uribe y “cerebro” del rescate de Ingrid Betancourt y tres estadounidenses, el pasado 2 de julio.



De todas formas, los casos continuaron y el último en llegar a los medios fue la ejecución de Fair Leonardo Porras Bernal, un joven analfabeto y con problemas de sicomotricidad, derivados de una meningitis que lo afectó de niño.
El joven quién vivía en Bogotá fue llevado hasta una zona de conflicto del noreste del país donde los uniformados habían decidido vestirlo de camuflado y asesinarlo, sin olvidar "adornarlo" con un arma de fuego.
Los militares: dos oficiales, un suboficial y tres soldados profesionales, miembros del Batallón Francisco de Paula Santander de la II División del Ejército, parecieron no darse cuenta que Porras era zurdo, y pusieron el arma en su mano derecha.
Según la Fiscalía de Colombia, éstos militares que se encuentran bajo investigación por ejecuciones extrajudiciales han incurrido en el delito de tráfico humano al organizarse para buscar a jóvenes que luego mataron y mostraron como guerrilleros abatidos en combate.


El senador opositor Juan Manuel Galán, que ha promovido en el Congreso varios debates sobre los falsos positivos, detalló que los casos de ejecuciones de ese tipo pueden sumar entre mil 500 y 2 mil en la última década.
Sin embargo el presidente de Colombia, Álvaro Uribe resguarda la idea de que el Estado debe defender a los militares y policías que son llevados a los tribunales para contrarrestar la acción de organizaciones no gubernamentales del exterior, que según el mandatario pagan a abogados colombianos para que hagan falsas acusaciones de violaciones de los derechos humanos en el país.

De todas formas, esta conducta está motivada por la presión que Uribe ejerce sobre su ejército para que muestre resultados positivos en la lucha antiguerrillera. Según admitió entonces el propio gobierno, los oficiales implicados se habrían aliado con bandas del narcotráfico para ejecutar los crímenes.
Un poco de historia



Belén Bordón

El costado más oscuro







Los noticieros de televisión, siendo una de las principales fuentes de información, sólo prestan atención a los cortes de rutas, generando así un enfoque limitado de la acción piquetera y, por ende, la mayoría de los televidentes limitan su opinión sobre los movimientos piqueteros a lo que ven en dichos noticieros.




Hay algunos grupos piqueteros que acaparan ­gran parte de la atención, ya sea por su fuerte poder de convocatoria o por su poder político, logrando mayor popularidad que otros, como el MIJD, la CCC, el MTD-Evita, etc. –que actúan en conjunto negociando subsidios y planes–, generalmente nombrados por sus máximos representantes (tales los casos de Luis D´Elía y Raúl Castells).

El conocimiento que la gente tiene sobre las bases y principios de éstos y los demás grupos piqueteros se ve limitado a lo que se muestra en pantalla, que generalmente consiste en noticias sobre cortes de ruta y puentes para reclamar al Gobierno la entrega de planes de asistencia social. Es por eso que socialmente se tiene una opinión negativa sobre el método utilizado para llevar a cabo los reclamos.


Si le preguntamos a cualquier persona con qué imagen asocia un reclamo piquetero, seguramente nos responderá “neumáticos quemados”, “hombres con palos” o, en un caso más extremo, “salvajes que no me dejan ir a trabajar”. Son pocos los que dirán “personas con hambre”, “excluidos del sistema que se agrupan para reclamar trabajo”, o –por qué no–, “padres y jóvenes desesperados a los que nadie escucha”.





Por otra parte, cuando se habla de influencia de los noticieros en estos grupos, la mayoría opina en que ésta es positiva para los manifestantes piqueteros, dándoles mayor poder de acción.
El manejo de los movimientos piqueteros que están realizando los medios no es para nada casual; este fenómeno es una expresión del cambio profundo del sector social en la Argentina, las condiciones socioeconómicas son la causa principal del fenómeno, y justamente los grupos económicos son quienes tienen intereses en juego, además de poder e influencia en los medios.

Con la manipulación de este tipo de noticias aseguran sus posicionamientos, aseguran que aquel que reclama por un Plan Jefas y Jefes –ya sea cortando una ruta o una sesión de senadores y diputados–, sea “un vago que no quiere trabajar”.


Les sirve este manipuleo de la información, para que la clase media se sienta “víctima” de estos “vagos” que no los dejan ir a trabajar, que son los “culpables” de todos sus contratiempos, que “ellos” son distintos de “nosotros”, y “nosotros” somos los perjudicados por “ellos”. Parece raro e insólito recordar que hace tan poco tiempo estaban unidos gritando “que se vayan todos.





La mayoría de los habitantes de la Capital Federal no conoce los reclamos de estos movimientos, no se conocen tampoco las actividades de los grupos independientes, ni siquiera sospechan que lo que se reclama en el Ministerio de Trabajo es la obtención de planes sociales, o en el Ministerio del Interior bolsones de comida para combatir el hambre de miles de personas. Menos aún sobre los emprendimientos productivos que organizan grupos autónomos para lograr una limitada economía de subsistencia.

Tampoco entienden que el “poder de acción que los medios les otorgan al darle pantalla”, les sirve para contar con el apoyo del Estado en proyectos de mayor envergadura, por ejemplo la realización de obras públicas.


No desconozco que en un fenómeno tan amplio como el de los piqueteros existan malintencionados, que procuran movilizar, hacer política y buscar beneficios propios –es sabido que cotidianamente se realizan actos de clientelismo política en todos los estratos sociales–, pero no por eso debemos dejar de mirar el costado más oscuro, que no son los cortes de ruta ni los reclamos con intenciones políticas, sino el hambre de miles de excluidos que se reúnen con la esperanza de lograr 250 pesos mensuales.


El problema no es el método del reclamo, sino el porqué del mismo. Tenemos que limar nuestra capacidad de interpretación y no ver sólo aquello que nos muestran, sino un poco más allá. Ese sería un buen comienzo.

César Fiscina

domingo, 10 de mayo de 2009

Cuestión de método

Latinoamérica y el mundo entero han sufrido las consecuencias devastadoras de la expansión ideológica de determinadas concepciones totalitarias a lo largo de la historia. En épocas coloniales, la expansión de la religión cristiana y cultura occidental arrasaron literalmente el mundo indígena americano.

Luego de la revolución industrial, las tendencias que orientaron el desarrollo social se vinculaban a la idea de modernidad. La definición incluía la afirmación universal de que el progreso económico producía indefectiblemente democracia política. Esta fórmula (ecuación optimista de Seymour Lipset), fue aceptada en gran parte del mundo y adoptada como cierta. La ideología no era inocente, ya que como condición para el desarrollo político era necesario la adopción de criterios e instituciones de mercado, con sus correspondientes actores y agentes de poder incluidos: las empresas y el capital extranjero.

Para el caso de Argentina y Brasil, países desarrollados económicamente que vivieron dictaduras en los 70 y 80, la teoría de Lipset argumentaba que la situación “anormal” se debía a cuestiones que tenían que ver con la idiosincrasia de los pueblos. Es decir, si esos factores no existieran, la hipótesis se cumpliría.

El enfoque de la modernidad utiliza para establecer enunciados generales una técnica denominada “estudio cuantitativo”, que toma muchas variables –en este caso países- para llegar a conclusiones de carácter universal. Esta forma de análisis intenta imitar al método experimental de las ciencias naturales o duras, pero ha demostrado ser inadecuada en varias oportunidades para las ciencias sociales. La mayoría de los estudios que existen y sobre los que se basan políticas públicas son de carácter cuantitativo. Los papers que llegan a los parlamentos de toda Latinoamérica tienen como referencia esta clase de teorías.

El politólogo argentino Guillermo O`donnell fue el responsable de utilizar otro método de estudio, el cualitativo, para refutar la hipótesis optimista de Lipset en Latinoamérica: utilizó un análisis profundo e histórico comparativo de los países de la región y concluyó que el desarrollo económico trae pluralización política (más actores), pero no democracia política. Ningún procedimiento es mejor ni peor que otro, a veces, uno puede ser más adecuado y generar mayor material explicativo, como en este caso.

Es valioso el aporte, ya que corrige los conceptos imperantes y demuestra el poder que tiene algo tan simple como una idea para producir, condicionar y direccionar la acción. El ejemplo es ilustrativo para el presente, ya que pensamientos similares a la ecuación de Lipset se erigen como guías sin que nadie los examine. O sin que nadie pueda criticarlos.


Navarro Adrían

lunes, 4 de mayo de 2009

Entrevista a Roy Cortina



El candidato por el Partido Socialista por la capital, Roy Cortina analizó el adelantamiento de las elecciones del próximo 28 de junio.
A su vez, también opinó sobre el resto de los partidos y el actual gobierno de Mauricio Macri.

¿Esta de acuerdo con el adelantamiento de las elecciones?

No. Sólo lo aceptaría si existe una razón, si hay una grave crisis institucional que hace peligrar incluso la propia democracia como sucedió en el año 2001, 2002. A su vez también debe existir un consenso y el respaldo de todas las fuerzas políticas. Lo que tenemos es una manipulación del calendario electoral.

¿Cree que la presidenta Cristina Kirchner obtiene algún beneficio?

El análisis que ellos han hecho, es que acá va a haber una crisis terrible en el segundo semestre, que los va a perjudicar. Y además creen que han perjudicado a la oposición, porque en todos los países del mundo siempre es más débil para armarse frente al manejo que tiene del poder de un estado y los tiempos el propio oficialista. Yo creo que igual, les va a salir el tiro por la culata, porque lo que han logrado es crispar al país. Llevar al país a una situación plebiscitaria.

¿Cuáles cree que fueron las ventajas del Partido Socialista al ya tener la lista de candidatos?

Ser un partido orgánico institucional siempre es una gran ventaja. Desde mediados del año pasado ya tenemos la lista de los legisladores, que es la encabezada por Héctor Polino. Esto nos permitió estar desde hace un mes y medio en campaña. De todas formas una vez que los otros elijan sus candidatos, van a salir con todo a la cancha.

¿Estaría de acuerdo en aliarse con otro partido?

El Partido Socialista siempre fue un partido que ha dialogado y que ha tratado de cruzar frentes electorales y frentes para gobernar. De hecho, el más exitoso que tiene la Argentina es el que gobierna Santa Fe, el Frente Progresista Civico y Social que encabeza el gobernador Hermes Binner. Es exitoso porque se hizo para ganarle al peronismo y porque una vez que gobernó no se desarticulo. Sigue funcionando y además es un frente institucional y respeta a los partidos políticos. Así que el Socialismo siempre busca coincidencias, no por default. Y sobretodo no en cualquier circunstancia.

¿Cúal sería su opinión si el resto de los partidos deciden conformar otros frentes?

Yo no estoy de acuerdo con muchos frentes que se hacen en la ciudad. Del Frepaso para acá se han hecho electorales e instrumentales para ganar una elección. De todas formas acá en la Ciudad ese tipo de situaciones son muy complicadas hacerlas porque es una hoguera de vanidades. Son todos pavos reales que han construido la política como si fuera un casting. Esto ya viene de la época de Chacho Álvarez cuando decía “los partidos son un obstáculo, necesitamos partidos ligeros” y es así que terminamos con Macri gobernando.

¿Cuáles son los puntos en desacuerdo del gobierno de Mauricio Macri?

Nosotros estamos en desacuerdo con la concepción que tienen de la ciudad. A pesar de que plantean la defensa de la autonomía, tienen una concepción municipalista, basada en obra pública menor. No existe un plan estratégico como los hay en la mayoría de las capitales del mundo. Como lo tiene la ciudad de Rosario, orgullo aparte, gobernada por el socialismo. La gestión de Macri es una gestión de improvisación, de ensayo y error. Este gobierno ha hecho retroceder en materia de educación y salud pública. Es una vergüenza la plata que han gastado en los afiches “chicaneando” a los docentes con los colores del PRO (negro y amarillo) en vez de utilizarla para hacer una campaña de prevención del dengue.

Para evitar la discordia, ¿cree necesario aclarar la disputa interna que tuvo con su compañero de campaña, Héctor Polino?

Nosotros somos de un mismo partido y procesamos nuestras peleas dentro del partido. Las diferencias que teníamos con Polino tenían que ver con concepciones internas de cómo entendemos la organización partidaria. Si se magnificaron es porque muchos medios, grandes grupos empresarios y por lo tanto intereses políticos, siempre han magnificado las peleas de los socialistas. En un país serio las peleas que tuvimos de cómo organizar un partido en la ciudad de Buenos Aires pasan desapercibidas. Pero de todas maneras, como somos un partido, la hemos podido procesar en virtud y en beneficio de la unidad y estamos muy contentos de haberlo podido hacer.


Usted puede escuchar toda la entrevista:



Belén Bordón

viernes, 1 de mayo de 2009

Sixto Valdez Cueto, ministro de la Embajada de Bolivia en Argentina

Sixto Valdez Cueto, Ministro de la Embajada de Bolivia en Argentina, dialogó con Las Venas de Latinoamérica y nos contó sobre la lucha contra el narcotráfico que lleva adelante el gobierno boliviano.





César Fiscina

martes, 28 de abril de 2009

Día de la Solidaridad Internacional de los Trabajadores


Actualmente el Día Internacional del Trabajador se celebra sin recordar sus orígenes, y el día no laboral adquirió una dimensión festiva que oculta el reclamo original de los trabajadores por condiciones dignas de trabajo.


La desocupación, el trabajo en negro, la situación de los jubilados, la niñez atravesada por el trabajo, la discriminación laboral que sufren las mujeres, el abuso que representa el IVA para la mayoría de los trabajadores y la corrupta distribución de la riqueza junto a un sinfín de asuntos más, son causas que se acrecentaron en las últimas décadas con el progreso del neoliberalismo. Dichas causas deberían ser motivos suficientes para terminar con la hipocresía que representa, hoy por hoy, el hecho de “festejar” el Día del Trabajo y del Trabajador.


El 1° de Mayo de 1886 alrededor de 400.000 obreros estadounidenses pararon la producción de todo su país y comenzaron una huelga en reclamo por la reducción de la jornada laboral a un máximo de 8 horas. La burguesía yanqui consideró un abuso el reclamo, y a través de las fuerzas policiales no dudó en reprimir a mansalva los focos de protesta en las distintas ciudades norteamericanas y principalmente en Chicago, donde se encontraba la mayor cantidad de obreros que reclamaban en las calles, en pie de guerra. Como consecuencia murieron miles de obreros que acudían a las protestas (en su mayoría inmigrantes italianos, españoles, alemanes, rusos, irlandeses, judíos, polacos y eslavos) y también sindicalistas (casi todos anarquistas y socialistas) que organizaban las marchas a través de discursos y proclamas en las mismas fábricas.


Los más recordados fueron “Los Mártires de Chicago”, un grupo de anarquistas señalados como los principales responsables de las protestas. Cinco de ellos fueron sentenciados a muerte:

  • Louis Linng
  • Adolh Fischer
  • Auguste Spies
  • Albert Parsons
  • Georg Engel

Tres condenados a prisión perpetua:
  • Michael Swabb
  • Samuel Fielden
  • Oscar Neebe
En un juicio principalmente ideológico, que no tenía otra meta más que acabar con el anarquismo, y en el que nunca se logró probar la culpabilidad de los acusados. 122 años pasaron ya de la jornada que dio origen al primer “1° de Mayo” de la historia y es deber de todos los trabajadores y ciudadanos del mundo recordar el motivo fundamental de dicha fecha, que fue establecida por el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional, realizado en París en 1889, y que declaró al primero de mayo “Día de la Solidaridad Internacional de los Trabajadores”.

lunes, 27 de abril de 2009

El crecimiento Brasilero y sus falencias

El vecino limítrofe ha logrado en los últimos años un profundo y prolongado crecimiento económico que lo posicionó como líder regional en América del sur. Este desarrollo es producto de años de insistencia de las elites en un mismo proyecto de país. Muchas de las políticas de Brasil resaltan por su coherencia a través del tiempo.

Economistas del país recomiendan que se apliquen e imiten sus políticas liberales, pero la mejora económica de Brasil se toma siempre desde un punto de vista cuantitativo. La verdad es que no significa mucho para la masa de su población.

Un país como Sudáfrica, que sufrió los efectos de una política de apartheid impulsada por un gobierno blanco, se ubica en primer puesto como la nación más desigual del mundo. En segundo lugar, se halla el vecino del milagro económico. ¿Qué tienen en común estos dos países?, la respuesta es simple: sus estrategias liberales. La diferencia está en la forma en la que se aplicaron estas políticas: en el caso de la nación africana de manera forzosa, y en el de la americana, por decisión propia.

Sudáfrica logró un gobierno “para todos lo que vivan ahí”, a partir del ascenso al poder del ANC (Congreso Nacional Africano), que destituyó a la minoría blanca opresora. Pero durante la transición el partido realizó malas negociaciones en materia económica (como permitir que el banco central sea una entidad privada), por lo que al final quedo “atado de manos” para ejecutar reformas radicales. En la actualidad, la situación sólo parece haber empeorado.




Brasil profesa el liberalismo, pero también por medio de el mismo se ata en cierta forma las manos, al igual que Sudáfrica. Existen zonas donde la esclavitud todavía se encuentra vigente y la pobreza y miseria abundan. Las favelas demuestran un cuadro social muy polarizado, donde los ricos y los pobres viven codo a codo. El milagro brasilero resulta paradójico porque demuestra que habiendo crecido tanto nada se pudo hacer por los que más necesitan. O quizás, no se pueda hacer más que eso.
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Brasil y Sudáfrica indican como el prestigioso modelo liberal enriquece a una minoría que vive “un milagro”, pero también, y sobre todo, excluye a una mayoría que vive un infierno.



Navarro Adrian